Periodista y fotógrafo

Otros mundos

Estimados lectores,

El motivo de la presente es recordarles que este humilde corresponsal no sólo narra sus aventuras en los otros mundos con palabras, también lo hace con fotografías. De hecho, aunque mi trabajo más conocido es el de escriba debo confesarles que pese a lo grato que me resulta poner sobre papel toda clase de estructuras gramaticales esta es una actividad que me deja exhausto en ocasiones, algo que no me sucede cuando me dedico a bombardear con fotones cristales de plata.

Es por ello, que tras meditar pacientemente he tomado la decisión de dedicar una partida de mi asignación mensual a contratar durante un año una cuenta profesional en el sitio web Flickr. Esperando que esta medida sea de su agrado les invito a que visiten el primero de los álbumes fotográficos que he creado en ese punto de la red binaria. En él podrán encontrar las que a mi juicio son las 30 mejores fotografías que hasta la fecha he expuesto al público.

Suyo, el Hombre de Tasmania.
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¡Inicie su propia carrera espacial!

Foto: jurvetson

Cuando los americanos ocuparon Alemania se fueron corriendo a detener a Wernher von Braun, el creador de los V2 (esos cohetes que tanto se parecen al que llevo a Tintin a la Luna), y a por los restos de estos petardos a reacción que los nazis habían dejado en su siniestra factoría. Eso si, los rusos también lograron encontrar las piezas imprescindibles para dar el salto en 1957 a las estrellas.

Por todos es conocido que el espacio fue un campo de batalla simbólico, y un tanto carnavalesco, durante la guerra fría para rusos, americanos, y para todo el que tuviera un poco de dinero para derrochar. Hoy, que tanto triunfan entre los fanáticos del hágaselo usted mismo sitios como Leroy Merlin, usted mismo puede unirse a la carrera espacial, y si no que se lo pregunten a estos señores. Por favor, tengan cuidado con la mecha.

P.D. Si le inquieta tener aficiones extrañas no se preocupe, hay más como usted. Únase a ellos y sera feliz
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Diez asuntos que conviene saber sobre islas

Imagen: Mapa, hoy desclasificado, del Ejército de Estados Unidos para invadir Iow Jima


En mi vida he visitado, aparte de la propia Tasmania, las islas de Mallorca, Lanzarote, La Graciosa, y Gran Bretaña. No son muchas, cierto es, pero han sido las suficientes y lo suficientemente variadas como para comprender que el concepto de isla me fascina y que, por otra parte, las islas me gustan sólo para un rato (y eso que miren desde donde escribo). Movido por esa relación de atracción y rechazo he realizado una pequeña relación de informaciones sobre el tema (que en el fondo no es otra cosa que una excusa para investigar un tanto sobre estos micromundos).

Diez asuntos que conviene saber sobre islas:
  1. Una isla es una porción de tierra menor que un continente que se encuentra totalmente rodeada de agua.
  2. Que una isla se encuentre rodeada de agua no quiere decir que ese agua sea siempre salada. Un buen ejemplo es la isla de Marajó, que se encuentra en la desembocadura del Amazonas y es la isla sedimentaria más grande del mundo.
  3. España tiene, sorpréndanse, casi 100 islas.
  4. La isla más grande del mundo es Groenlandia que, aunque forma parte de Dinamarca, geográficamente pertenece a América.
  5. La isla habitada más inaccesible del mundo es Tristán da Cunha, situada entre África y América. La isla habitada más cercana es Santa Helena (donde los ingleses se llevaron a Napoleón tras capturarlo), que está a 2.161 kilómetros de Tristán da Cunha. Ah, no hay aeropuerto y el consumo de Whisky anda por las nubes entre los habitantes.
  6. La isla habitada más pequeña de Canarias es La Graciosa, al norte de Lanzarote. En uno de sus dos asentamientos, Casas de Pedro Barba, vivían dos personas en 2005 (datos del Instituto Nacional de Estadística).
  7. La isla más densamente poblada del mundo es Santa Cruz del Islote, en Colombia, con un habitante por metro cuadrado. De los lugareños se dice que "duermen tan juntos que sueñan lo mismo".
  8. Entre las islas más misteriosas destaca la Atlántida, que algunos dicen que fue un continente, pero la verdad es que hay muchas otras, como la isla de San Borodón, en Canarias, de la que se dice que aparece y desaparece.
  9. En el mundo hay numerosas islas artificiales, un asunto que viene de lejos. Dejima es una isla artificial en la bahía de Nagasaki. Era el lugar donde los holandeses negociaban con los japoneses desde 1641 a 1853. Durante este período los extranjeros que no fueran holandeses no tenían el derecho a negociar con el Japón y los holandeses no tenían el derecho de abandonar Dejima para pasar al resto del país, pues les estaba prohibido pisar el sagrado suelo de Japón. Aquí pueden ver un mapa de la isla que no tiene desperdicio.
  10. Hablando del sagrado suelo japonés llegamos a la isla que da ilustra este artículo: Iwo Jima. Como sabrán la guera del Pacifíco fue básicamente una suerte de salto de isla en isla de los ejércitos estadounidense y japonés. Iwo Jima fue la primera isla de Japón que tomaron los americanos en la Segunda Guerra Mundial y... me callo ya. Vayan a ver la película, de lo mejor en cines.
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Eadweard Muybridge

Fotos: Nuestro Hombre en Tasmania Pulsar sobre la foto, y esperar, para ver la secuencia.

Creo que fue con ocasión del estreno de la quinta película de Star Wars cuando leí una entrevista con George Lucas. No esperaba ya mucho del viejo Lucas teniendo en cuenta como estaba destrozando la saga y, sin embargo, dijo algo en esa entrevista que me fascinó. Contaba que en ese cine fantástico suyo había algo muy primitivo, una especie de intento por devolver la fascinante atmósfera de ilusionismo que envolvía a las películas de los pioneros del cine, cuando las salas eran una suerte de casetas de feria. Entonces pensé que realmente las únicas películas donde la gente seguía aplaudiendo cuando aparecía el título eran las de saga, aunque sólo fuese por la inercia de lo que sucedía con las de la primera trilogía.

Hace unos meses me regalaron un pequeño cuaderno de esos que al pasar rápidamente sus páginas las fotos impresas en él crean, debido al efecto de la persistencia retiniana, sensación de movimiento. Las fotografías del libro eran de Eadweard Muybridge, creador del zoopraxiscopio (un sistema anterior al cinematógrafo). El otro día, intentando emular a Muybrigde, disparé la secuencia fotográfica que acompaña a este mensaje. Hoy, al subir la foto a Flickr, me he topado, buscando experimentos similares, con una instantánea de un monumento a Muybridge en la sede de Lucasfilm.

Todo está conectado.
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España, país encantado

El coloso. Francisco de Goya.

Hoy, en el desayuno los voceros nos vuelven a ofrecer miedo y lucha, una triste dieta a la que últimamente nos están acostumbrado. El ruido amenaza con despertar al coloso, muchos se obstinan en usarlo como arma contra los otros pero, se engañan, el coloso no obedece a nadie. Una vez despierto campará a sus anchas hasta saciar su hambre voraz. Dejen de hacer ruido y lean, insensatos.

Todo estaba radiante. Únicamente los hombres, los adultos, continuaban atormentándose y tendiéndose trampas mutuamente. Consideraban que no era aquella mañana de primavera, aquella belleza divina del mundo creado para la felicidad de todos los seres vivientes, belleza que predisponía a la paz, a la unión y al amor, lo que era sagrado e importante; lo importante para ellos era imaginar el mayor número posible de medios para convertirse en amos los unos de los otros.

Resurrección. León Tolstoi.
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De nuevo con ustedes

Estimado lector,

Espero que el nuevo aspecto de este boletín de avisos colme las expectativas creadas por este humilde corresponsal de la Agencia en Tasmania. La espera ha sido algo más larga de lo que me hubiese gustado. Sin embargo, me ha sido imposible completar este trabajo antes debido a las heridas que he sufrido en mi brazo izquierdo en la campaña en la que detuvimos, en días pasados, al invasor francés a la orilla del Rhin.

No obstante, espero que el diseño de esta tercera refundación del boletín de la Agencia en Tasmania sea de su agrado. En su construcción se ha utilizado la más moderna tecnología que nos proporciona la máquina de vapor y se ha realizado un importante esfuerzo por ordenar razonablemente toda la información contenida en el mismo.

La generosidad intentará ser la única pero valiosa norma por la que me guiaré en esta tercera etapa de la aventura. Dice Julio Cesar en el texto teatral que le dedicó Shakespeare en siglos pasados:
Rodéame de hombres gordos, hombres de poca cabeza, que duermen bien toda la noche. Allí está Casio con su aspecto de escuálido y hambriento. Hombres así son peligrosos.
Suyo. El Hombre de Tasmania.
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