Periodista y fotógrafo

El hombre que ríe

En las fotos se sonríe con frecuencia, se sonríe de oreja a oreja, con sonrisa irónica, con sonrisa de estoy de vuelta de todo, con sonrisa de lobo disfrazado de cordero... se sonríe.

Es como si a esa imagen que recorrerá el tiempo inalterable en un papel o en una memoria le tuviésemos miedo. Es como si temiésemos al recuerdo que dejaremos y el miedo es siempre un mal asunto. Cuando pedimos a alguien que pose frente a un objetivo normalmente la persona muestra el rostro de quien querría ser o la máscara tras la que se oculta. Es cierto que esto a veces es provocado por el fotógrafo, de hecho hay que tener bastante cuidado con los fotógrafos pues suelen imponer clichés a diestro y siniestro, marcar a las personas como si de ganado se tratase. Con frecuencia el fotógrafo crea retratos irreales, entendiendo por irreal no lo fantástico (pues eso no es una mentira), si no un falso, y con frecuencia tonto, idealismo.

Relájense ante el objetivo, no sucumban a presiones y serán ustedes, ustedes lo valen.
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Ramón Peco. Con la tecnología de Blogger.
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