Periodista y fotógrafo

Guía para seleccionar una cámara con la que aprender fotografía


Foto: Ludovic Hirlimann

Desde hace unas semanas estoy impartiendo clases en el primer curso del Ciclo de Fotografía Artística en la Escuela de Arte de Albacete. Algunos alumnos me han pedido consejo a la hora de adquirir una  cámara para estos estudios. Así que me he decidido a escribir una guía sobre las que a mi juicio son las cámaras de más calidad que pueden encontrarse actualmente con un precio que va desde los 250 a los 1.000 euros aproximadamente. Además de cámaras réflex incluyo en la comparativa varias cámaras EVIL.

Al realizar la guía me he basado en los datos proporcionados por el laboratorio DxO Mark sobre la calidad de imagen de los sensores digitales. También en los siempre recomendables artículos de Iker Moran y compañía en quesabesde.com. Para conocer los precios de los equipos he visitado las tiendas Fotoprix y Media Markt, que están entre las más representativas. También he consultado Google Shopping. Estás son las razones en las que me baso para elegir los equipos que figuran en la guía.

1. Tiendo a darle prioridad a Canon y Nikon. La razón es que ambas marcas disponen de un mayor número de objetivos así como de accesorios propios y de terceros. Eso facilita ampliar paulatinamente nuestro equipo. Aunque debo decir que uso una Olympus y nunca me ha gustado demasiado el duopolio de Canon y Nikon. Pero decantarse por esas dos marcas en vez de por Pentax, Sony y Olympus facilita mucho las cosas. Sobre todo cuando se anda justo de presupuesto.

2. Le doy bastante importancia al precio del equipo y a su fecha de lanzamiento.

3. Me baso en mi experiencia probando estas cámaras o algunas parecidos a las que reseño.

Estos son los resultados de la prueba.


Calidad de imagen a partir de los datos proporcionados por DxO Mark

Si nos atenemos a calidad de imagen la cámara más interesante es la Nikon D3200, que logra una puntuación de 81 puntos en DxO Mark. Muy cerca están la Nikon D5100 y la D7000, con 80 puntos ambas. Lo que más llama la atención en el apartado de calidad de imagen es lo rezagadas que quedan las réflex de Canon respecto a esas tres cámaras de Nikon. Algo que incluso sucede con la Canon EOS 60D, una máquina de gama media con un precio que está entre los 400 y los 500 euros por encima de las D3200 y la D5100. La 60D obtiene 66 puntos. Lo que la sitúa 15 por detrás de la Nikon D3200, a 14 de la D5100 y la D7000 y a 11 de la económica Sony NEX 5N. La cuarta que más calidad proporciona de las cámaras comparadas.

Más duro aún resulta comparar esas máquinas con la popular Canon EOS 1100D. Pues esa réflex obtiene una puntuación de sólo 62 puntos. Casi 20 por debajo de lo que logra la Nikon D3200. Una diferencia apabullante a pesar de que ambas cámaras son las más básicas del catálogo de Canon y Nikon. Sólo las cámaras EVIL más sencillas de Olympus y Panasonic, que pueden comprarse por menos de los 300 euros con objetivo incorporado, obtienen peores puntuaciones en calidad de imagen que la Canon 1100D.

Así que los que busquen una cámara que proporcione imágenes con un buen rango dinámico y buena definición con poca luz deben dejar de lado a Canon. También a las cámaras más básicas de Olympus y Panasonic. Sobrepasar una sensibilidad de 800 ISO con esos equipos no es buena idea.

Las máquinas más competitivas en relación a su precio y calidad de imagen son las Nikon D3200, la D5100 y la Sony Nex 5N. Las tres pueden encontrarse por unos 600 euros con un objetivo incorporado. He podido comprobar editando en Lightroom archivos RAW obtenidos con ellas y publicados en Photography Blog que captan imágenes aprovechables incluso a 3200 ISO. 

Tampoco defraudarán ni la Olympus OMD EM-5, que tuve la ocasión de probar a fondo en su día para El País, ni la Pentax K-30 -que incluye el mismo sensor de Sony que la Nikon D5100-. Aunque en estos dos últimos casos estamos hablando de dos cámaras con precios que rondan entre los 800 y 1100 euros. Una cifra similar a la de la muy recomendable Nikon D7000. 


Otras características

Si dejamos de lado la calidad de imagen y buscamos un cuerpo resistente las mejores opciones se encuentran por encima de los 600 euros. Hablamos la Canon EOS 60D, la Olympus OMD EM-5 y la Pentax K-30. Las tres disponen de cuerpos sellados que les permiten por ejemplo realizar fotos bajo la lluvia o en plena tormenta de polvo. 

En el apartado de los visores hay tres cámaras -la Panasonic GF3, la Olympus Pen EPM-1 y la Sony Nex 5N- que sólo cuentan con su pantalla trasera para encuadrar. La OMD EM-5 emplea por su parte un visor electrónico. Todas las demás cuentan con visores ópticos cuya cobertura ronda el 95%. La única excepción es la Pentax K-30 con un visor de cobertura 100%, propio de máquinas profesionales.

Casi ninguna de las cámaras aquí analizadas destaca especialmente en velocidad de disparo y enfoque -con la excepción de la Olympus OM-D EM-5 y la Sony Nex-. En cualquier caso para superar la barrera de las cinco fotos por segundo no nos queda más remedio que gastarnos más de 600 euros u optar por la Sony NEX 5, capaz de llegar a las 10 fotos por segundo.

En el apartado de enfoque destaca la Canon EOS 650D, que tiene nueve puntos de enfoque en cruz como la EOS 60D. La Pentax K-30 alcanza la misma cifra. En Nikon para obtener algo similar debemos fijarnos en la Nikon D7000, aunque su precio es el mayor de toda la comparativa (es difícil hacerse con ella por menos de 1.000 euros). También destaca en el apartado de enfoque la Olympus OM-D EM-5. Su tecnología no es del todo comparable con la de las réflex, pero en la prueba que realicé con ella lo cierto es que rindió muy bien en ese apartado.

En el apartado de vídeo la calidad de imagen que es posible obtener es relativamente buena en todos los casos. La única que no graba vídeo es la Sony A330, la réflex más económica de todas las que he incorporado a la prueba. Las que salen peor paradas a la hora de usarlas como videocámaras son la Nikon D5100 y las Canon EOS 1100D y 600D, sobre todo porque no disponen de funciones completamente manuales para grabar. Las que más destacan por su precio y la posibilidad de grabar vídeo de calidad son la Sony NEX 5 y la Nikon D3200, pues ambas disponen de controles manuales completos para filmar y pueden usar micrófonos estéreo. Unas características que comparten con la OMD de Olympus.


Conclusión

La cámara de la que hay que huir es una de las que mas se deja ver en los escaparates: la Canon EOS 1100D. Una máquina que se ha quedado desfasada y que ni siquiera su precio económico la hace recomendable. Tiene más sentido gastarse menos dinero y adquirir una Olympus o una Panasonic del sistema micro cuatro tercios para dar los primeros pasos en fotografía. Tanto la Olympus Pen EPM-1 como la Panasonic GF3 cuestan entre 50 y 150 euros menos que la Canon EOS 1100D dependiendo de la tienda. El pequeño tamaño de esas cámaras las hace perfectas como segunda máquina que podemos seguir usando cuando dispongamos de más medios para dar el salto a las réflex de gama media o profesional.

Si buscamos una cámara réflex básica pero con calidad de imagen y suficientes prestaciones para usarla durante bastante tiempo sin agotar sus posibilidades lo mejor es optar por las Nikon D5100 o la Nikon D3200. Decantarse por una u otra estará determinado por la calidad de la grabación de vídeo -superior en la Nikon D3200-; reflexionar si necesitamos o no una pantalla abatible -la D5100 la incorpora-; y analizar si queremos más o menos resolución -la Nikon D3200 tiene unos sorprendentes 24 megapíxeles-. Aunque en ese último caso puede ser recomendable comprarla también con un objetivo de calidad que permita exprimir esa resolución -el Nikkor 35mm F/1.8 de unos 200 euros parece estar hecho a medida de la D3200-.

En cambio si buscamos iniciarnos con una máquina más seria y disponemos del suficiente presupuesto podemos optar por la Pentax K-30 -la máquina con mejor relación entre calidad y precio de toda las que comparo aquí-, la Olympus OM-D EM-5 -a pesar de la incertidumbre que rodea a la empresa en estos tiempos y a su visor electrónico- u optar por la estupenda Nikon D7000. Una máquina válida incluso para trabajos profesionales que puede comprarse por poco más de 1.000 euros con un objetivo Nikkor 18-105mm estabilizado.

Si yo personalmente tuviese que optar por una lo haría por la Nikon D3200 acompañándola del Nikkor 35mm F/1.8. Por poco más de 600 euros es posible hacerse con esa pareja -por unos 750 también podemos incluir el clásico 18-55mm VR-. En el caso de estirar mi presupuesto por encima de esa cifra mis dudas estarían entre la Olympus, la Pentax y la Nikon D7000 -con grandes posibilidades de decantarme por esa última-. 
Enlaces de interés para conocer los precios de los equipos: 
Las puntuaciones de Dxo Mark:







































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