Periodista y fotógrafo

Wonderland (2)

Foto: El Hombre de Tasmania

Día uno. Ginebra.
- La televisión emitía imágenes de manifestantes. Hacía dos meses que una célula de Al Queda había hecho explosionar una bomba sucia en Tel Aviv y el mundo entero vivía pendiente de la respuesta de Israel. A los americanos les estaba costando convencerles de que no lanzasen la bomba contra Irán, de que ellos se ocuparían del asunto. Yo estaba harto de esas noticias tan estresantes, no prestaba atención al televisor. Sin embargo, ciertas imágenes me resultaron algo familiares, eso no era una manifestación contra la guerra, no, eso eran las inmediaciones del CERN.

Los manifestantes no eran muy numerosos, la gente estaba volcada con lo de oriente medio, hasta parecía de mal gusto manifestarse por lo del LHC… pese a los muertos... Toda la culpa del revuelo la tenía ese tal Timothy Smith, con toda esa verborrea sobre el fin del mundo. Bueno ya sabéis lo que dice la psicología de masas… los tiempos de crisis suelen propiciar la aparición de tipos como él y sin embargo... pobres hombres, que muerte tan horrible, sus cuerpos… desaparecieron, decían que fue el calor pero… no creo que eso sólo fuese calor, cuentan que en los alrededores del CERN la luz incluso cambió cuando sucedió el accidente, como en una teleportación cuántica pero… ¡a esa escala no se puede dar una decoherencia macroscópica!
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Ramón Peco. Con la tecnología de Blogger.
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