Un hombre, dos agentes

Foto: El Hombre de Tasmania

No hablaré ni del antes, ni del durante, ni del después. Siempre ha sido, siempre es, siempre será, cierta la ecuación un hombre=dos agentes. Cuando uno piensa saberlo todo sobre algo en verdad sólo sabe la mitad, sólo los dos agentes conocen todo. Los dos agentes son hermanos mellizos, gemelos, incluso siameses pero sus mentes son compartimentos estancos en la conciencia, aunque transparentes en los sueños; es entonces cuando el hombre es un sólo agente.

El lobo tira al monte

Foto: El Hombre de Tasmania

El mundo está falsamente resignado, repleto de agentes dobles, repleto de lobos a los que se les confunde con perros domesticados pero que, en la soledad, no cesan de mirar a la oscuridad del monte.

Puede que no llegue nunca o puede que sea mañana el día en el que los roles se reviertan y la dinamita se seque y explote. Puede que sea mañana, y puede que no, el día en el que una manada de lobos se lance contra los montes.